..................................................la...................llora
..............................cuando...............noche
....................sabe
Baudillare
.............. Pues....experimenta
...................................................junto
.............................................................a
...................................................................ella
..............................................................................................
..........................
.
...............................................temores,
.....................................................................................................
.............................espasmos,
..................................................................................
.. soledades.
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Escribo, luego Existo
A veces escribo, otras tiemblo.
Publicado por
Sofía
on viernes 9 de octubre de 2009
Etiquetas:
Cuentos de Boudelaire
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Comments: (0)
Publicado por
Sofía
on domingo 19 de julio de 2009
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De caidas y otras verduras
Publicado por
Sofía
on lunes 15 de junio de 2009
Etiquetas:
caligramas
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Comments: (5)
C.............L
A................l..............................U
E...........la..... u........y hace... .P......M
........................v
...........................i
.............................a
...............................plin,
, A veces.............plin,.......plin,
......................plin, ......plin...
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Cuento segundo de la señora con sombrero
Publicado por
Sofía
on lunes 23 de febrero de 2009
Etiquetas:
Cuentos de la Señora con Sombrero
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Comments: (5)
La señora con sombrero a veces se olvida de que está despierta.
Entonces, le declara su amor al pelirrojo que toca el clarinete en la esquina. El pelirrojo le besa la mano y ella dice: "me gusta esta parte del sueño".
La señora con sombrero y un beso en la mano cree que está escribiendo el mejor cuento que se ha escrito. Es increible!, es único!, tanto que ella supone ha hecho emocionar al niño de las escaleras, que tiene entre sus manos un autito partido a la mitad. Se le acerca y le roba una una lágrima.
La señora con sombrero, un camisión, la frescura del beso del amor platónico y una lágrima ajena decide que se encuentra en Creta y que galopa por la playa hasta el amanecer (aunque se golpea con los transeuntes que están yendo a trabajar). La señora con sombrero, camisón con barro, ojos de poetiza enamorada, una lágrima seca en un dedo ha diseñado el artefacto para la felicidad eterna. Lo sostiene cuidadosamente entre sus manos, lo besa, lo envuelve en tres papeles de celofán de distintos colores y corre hasta la estatua más alta de la ciudad para compartirlo con el mundo. Una señora con sombrero, un camisón arrugado, el invento del milenio y un dulce despertar entre la lluvia de agosto resbala de la estatua y se le cae el beso de la mano.
Entonces, le declara su amor al pelirrojo que toca el clarinete en la esquina. El pelirrojo le besa la mano y ella dice: "me gusta esta parte del sueño".
La señora con sombrero y un beso en la mano cree que está escribiendo el mejor cuento que se ha escrito. Es increible!, es único!, tanto que ella supone ha hecho emocionar al niño de las escaleras, que tiene entre sus manos un autito partido a la mitad. Se le acerca y le roba una una lágrima.
La señora con sombrero, un camisión, la frescura del beso del amor platónico y una lágrima ajena decide que se encuentra en Creta y que galopa por la playa hasta el amanecer (aunque se golpea con los transeuntes que están yendo a trabajar). La señora con sombrero, camisón con barro, ojos de poetiza enamorada, una lágrima seca en un dedo ha diseñado el artefacto para la felicidad eterna. Lo sostiene cuidadosamente entre sus manos, lo besa, lo envuelve en tres papeles de celofán de distintos colores y corre hasta la estatua más alta de la ciudad para compartirlo con el mundo. Una señora con sombrero, un camisón arrugado, el invento del milenio y un dulce despertar entre la lluvia de agosto resbala de la estatua y se le cae el beso de la mano.
Cuento primero de la señora con sombrero
Publicado por
Sofía
on viernes 23 de enero de 2009
Etiquetas:
Cuentos de la Señora con Sombrero
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Comments: (4)

Una señora con sombrero se dirige a la estación de trenes (habrá notado el transeúnte observador la ligereza de su paso, casi un baile surrealista, entre la masa apática de la estación). Debe partir a una ciudad muy lejana de la cual no interesa el nombre. Una señora con sombrero y un boleto de tren se sienta en la ventanilla que mira al lago y en la misma se confunden sus ojos con el cielo. El invierno ha recitado un soneto a las flores del camino y estas han subsistido (ella ríe de la estupidez que acaba de pensar). Una señora con sombrero, un asiento en el tren y una estupidez en la cabeza ahora quiere leer. Entonces, quita el libro del señor vecino dormido y lee un manual de instrucciones para una cámara de fotos. La señora con sombrero, un asiento en el tren y la escasa culpabilidad de hurto juega con sus manos y deja el manual. A continuación, observa a los pasajeros e intenta adivinar su nombre, si acierta tres viaja hasta Estambul, si son cinco hasta Ankara, si son diez hasta Uzbekistan. La señora con sombrero, un asiento que da a la ventanilla, un libro devuelto y un juego sin sentido adivina el nombre de tres mujeres y dos hombres (lo corrobora con la etiqueta del equipaje). Procede entonces a definir su camino, pero no recuerda a que ciudad correspondería ir entonces (el lector que no recuerde la ciudad correcta no puede declarar severas críticas sobre su salud mental). Una señora con sombrero, con nariz fría y viento en el cabello, con sol besando la frente y una memoria tan frágil como el capullo que acaba de pisar emprende el regreso sola.
Nota: no llevaba equipaje
Nada,Nada,Nada es así
Publicado por
Sofía
on martes 2 de diciembre de 2008
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y pareciera que es otoño en tu piel blanca
y primavera en tu pelo desordenado
y tal vez invierno en tus manos frías...
y verano, en tu boca de lluvias estrepitosas y fugaces.
//
Pareciera que no me alcanzan las uñas, ni las pestañas, ni las pecas, ni los lunares, ni las venas, ni la sangre, ni las arrugas, ni las lágrimas...
... para entregar de mí todo....
.... a estos días tan vacíos de mí.
//
Incluso parece que el gato tiene los bigotes más tensos,
las pestañas más largasy las uñas más cortas.
Yo diría, si me lo permiten, que tiene otra manchita en la panza
y ha encontrado otra forma de dormir.
Yo diría que ahora te observa, luna, del mismo ángulo que yo y te ve naranja con un ojo y magenta con el otro.
Desde entonces yo llevo los pies firmes,la mirada inquieta,y un suspiro entrecortado si se cae una pestaña en una hoja que escribo....
y primavera en tu pelo desordenado
y tal vez invierno en tus manos frías...
y verano, en tu boca de lluvias estrepitosas y fugaces.
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Pareciera que no me alcanzan las uñas, ni las pestañas, ni las pecas, ni los lunares, ni las venas, ni la sangre, ni las arrugas, ni las lágrimas...
... para entregar de mí todo....
.... a estos días tan vacíos de mí.
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Incluso parece que el gato tiene los bigotes más tensos,
las pestañas más largasy las uñas más cortas.
Yo diría, si me lo permiten, que tiene otra manchita en la panza
y ha encontrado otra forma de dormir.
Yo diría que ahora te observa, luna, del mismo ángulo que yo y te ve naranja con un ojo y magenta con el otro.
Desde entonces yo llevo los pies firmes,la mirada inquieta,y un suspiro entrecortado si se cae una pestaña en una hoja que escribo....
Publicado por
Sofía
on miércoles 12 de noviembre de 2008
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Sucede que llueve
y ya nada importante me falta:
llevo los labios húmedos, las manos frías
un par de pececitos de colores en mis zapatos,
la tranquilidad de que por unos minutos no puedo hacer otra cosa que mirar al cielo desgranarse.
me gusta sobretodo llevar abrigo en verano,
y no tener que esperar al arcoiris...
porque lo más hermoso ya ha pasado.
y tener que lidiar con las insoportables ansias de escribir
y tal vez fallar en el intento.
Sucede que el cielo cierra su espejismo
y aun sigo soñando...
y ya nada importante me falta:
llevo los labios húmedos, las manos frías
un par de pececitos de colores en mis zapatos,
la tranquilidad de que por unos minutos no puedo hacer otra cosa que mirar al cielo desgranarse.
me gusta sobretodo llevar abrigo en verano,
y no tener que esperar al arcoiris...
porque lo más hermoso ya ha pasado.
y tener que lidiar con las insoportables ansias de escribir
y tal vez fallar en el intento.
Sucede que el cielo cierra su espejismo
y aun sigo soñando...

